Nunca, jamás debías presentarte voluntario. Ni siquiera si un sargento se plantaba allí y decía: 'Necesitamos a alguien para beber alcohol, botellas de, y hacer el amor, apasionadamente, a mujeres'. Siempre había una trampa. Si un coro de ángeles dijera que los voluntarios para el Paraíso dieran un paso al frente, Nobby era lo bastante listo como para dar un hábil pasito hacia detrás.
Terry Pratchett